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Evaluaciones agropecuarias municipales muestran una leve caída en las áreas sembradas de cultivos transitorios para el primer semestre del 2021

Evaluaciones agropecuarias municipales muestran una leve caída en las áreas sembradas de cultivos transitorios para el primer semestre del 2021

 
Cereales y tubérculos representaron más del 85 % de las áreas sembradas con cultivos transitorios en el primer semestre del 2021.
 
Arroz y maíz continúan siendo los cultivos de ciclo corto predominantes: más del 60 % de las áreas sembradas.
 
En el primer semestre del 2021, se registró una leve caída en las áreas sembradas totales, en comparación con el mismo periodo del 2020: pasaron de 1.246.768 ha sembradas a 1.229.046 ha, una disminución del 1,4 %.
 
Para el primer semestre del 2021, se esperaría una incidencia importante en las siembras suscitada por los efectos de la pandemia, a diferencia del mismo semestre del año 2020 cuando se inició la cuarentena. En el 2020, los productores agropecuarios ya habían tomado decisiones respecto a su actividad productiva, mientras que para el 2021, esas decisiones estaban totalmente cobijadas por condicionamientos ocasionados por la pandemia.
 
Los resultados de las evaluaciones agropecuarias municipales (EVA), producto del trabajo conjunto del equipo de la UPRA, secretarías departamentales de Agricultura y municipios del país, muestran una leve caída en las áreas sembradas totales respecto al primer semestre del 2020 con una disminución del 1,4 %. Los cereales y los tubérculos fueron los cultivos con mayor área sembrada en el primer semestre del 2021: más del 85 % del total de áreas cultivadas. La mayor caída en siembras se registró en los tubérculos, un 6,7 %, mientras que los cultivos del grupo de leguminosas y oleaginosas y hortalizas registraron variaciones del 3 % y –0,4 %, respectivamente.
 
Figura 2 . Variación (%) de las áreas sembradas de acuerdo con el tipo de cultivo 2021 A vs. 2020 A
 

Fuente: UPRA, EVA 2021 A.

Lo anterior ratifica el importante aporte del sector agropecuario en la economía del país, que, aun en condiciones difíciles, tuvo un comportamiento positivo en el primer semestre del 2020, con una disminución muy pequeña para el mismo semestre del 2021. 

Al realizar el análisis de los principales cultivos en términos de área sembrada, se observa que el arroz y el maíz continúan siendo los productos de ciclo corto predominantes: representan más del 60 % de las áreas sembradas. 

El arroz fue uno de los pocos cultivos que creció levemente frente al mismo periodo del año anterior, esto se explica por los crecimientos de arroz secano mecanizado en Casanare y del arroz manual en la Costa Atlántica. No deja de ser una preocupación este crecimiento, teniendo en cuenta los altos inventarios del país y el efecto que esta cosecha pueda tener sobre los precios del grano.  

Por otra parte, la caída en los tubérculos estuvo fuertemente afectada por una menor siembra de papa y yuca, que disminuyeron las áreas en un 3,5 % y 9,9 %, respectivamente, frente al 2020 A. En el caso de la papa, la crisis de precios registrada el año anterior afectó las decisiones de siembra de algunos productores que prefirieron no sembrar este semestre. En el caso de la yuca, la importante disminución de precios entre agosto y diciembre del 2020 desincentivó las siembras del primer semestre de 2021.

Otras caídas importantes se dan en el fríjol y ñame, cada uno con un 3,5 % menos de áreas sembradas que representan 1.971 y 1.138 hectáreas, respectivamente; mientras que cultivos como la cebolla de rama (4 %) y las plantas aromáticas (3,2 %) crecen, estas últimas motivadas por la demanda creciente de laboratorios y consumidores por insumos naturales para el tratamiento de enfermedades o dolencias; lo cual ha dinamizado la siembra de este tipo de cultivos.  

Tabla 1. Área sembrada 2021 A y 2020 A para los principales cultivos transitorios

Fuente: UPRA, EVA 2021 A.

A partir de las siembras de estos cultivos se proyecta la cantidad de producción por cosechar y el momento de su disponibilidad, de acuerdo con los rendimientos esperados y el calendario de cosechas por cultivo y región, que se construyen a partir de los periodos vegetativos.

Respecto a los principales cultivos transitorios que inciden en la seguridad alimentaria, se puede observar un comportamiento similar para el maíz, el arroz y la papa, cuyos picos de cosecha se registran en el mes de agosto, mientras que la oferta disminuye para los meses de octubre y noviembre. Para el caso de la yuca y ñame, de las siembras del primer semestre del 2021, los picos de la cosecha se presentan al final del año y a principios del 2022, teniendo en cuenta que el periodo vegetativo para estos tubérculos es más largo y con una estacionalidad más marcada.

Figura 3. Proyección mensual del porcentaje de producción de arroz, papa, maíz, yuca y ñame de las áreas sembradas en el primer semestre del 2021

 

Fuente: UPRA, EVA 2021 A.

La información obtenida también permite estimar resultados de producción a partir de los rendimientos esperados reportados por los actores territoriales.

En este sentido, se espera que la mayor producción se registre en arroz: 32 % para los principales cultivos. En segundo lugar, el cultivo de papa que, sin ser uno de los que mayor área sembrada representa, registra altos rendimientos en productividad (cerca de 22 t/ha), lo que la convierte en un cultivo importante en términos de producción estimando que va a representar el 25 % de la producción total. 

Otros cultivos representativos son la yuca y el maíz, de los cuales se espera que contribuyan con el 20 % y 13 % de la producción, respectivamente, de los cultivos transitorios sembrados en el primer semestre del 2021.

Figura 4. Distribución (%) de la producción esperada de los principales cultivos transitorios sembrados en el primer semestre de 2021 

 

Fuente: UPRA, EVA 2021 A.

Esta proyección de la producción sirve como elemento de aproximación y será objeto de ajuste una vez se realice la recolección de información en el segundo semestre del año, donde adicionalmente se recopilará información de cultivos permanentes e información de la actividad pecuaria en todos los municipios del país.

Esta información se constituye en un elemento fundamental para el Gobierno nacional y para los entes territoriales, como instrumento para la planificación y seguimiento de la actividad productiva agropecuaria, al disponer oportunamente de los indicadores básicos de la dinámica sectorial.