Gestión Territorial

 

El objeto de la UPRA de acuerdo al Decreto 4145 de 2011 es orientar la política de gestión del territorio para usos agropecuarios. Para apoyar el cumplimiento de este objeto y siendo una de las funciones de la Dirección de Ordenamiento Social de la Propiedad la de "Asesorar la formulación de políticas, normas, conceptos y procedimientos para el Ordenamiento Social de la Propiedad y el Mercado de Tierras"; durante el año 2013 se desarrollaron productos tendientes a lograr el acercamiento de las intervenciones y guías a los territorios.

Los productos más destacados en esta materia son "Encuentros para la planificación del uso del suelo rural" desarrollados en siete ciudades del país; "Gestión territorial de usos agropecuarios en el contexto del ordenamiento territorial rural sostenible".

Encuentros para la planificación del uso del suelo rural

El objetivo de los talleres regionales era crear, definir y consolidar desde distintas ópticas, los lineamientos y criterios técnicos para la planificación del uso del suelo y del ordenamiento social de la propiedad rural. Todo lo anterior a partir de conocer las problemáticas más agudas que afectan a los pobladores rurales y posteriormente identificar las posibles propuestas para solucionar a dichas dificultades.
Los siente talleres se llevaron a cabo en diferentes regiones del país: Chaparral, Tolima; Santander de Quilichao, Cauca; Villavicencio, Meta; Bucaramanga, Santander; Armenia Quindío y Bogotá D.C.
A estos talleres asistieron representantes de entidades gubernamentales, agremiaciones, asociaciones de productores, miembros de la academia, productores independientes, representantes de minorías étnicas, organismos multilaterales y entidades financieras; quienes participaron con sus conocimientos técnicos, experiencia empírica y visión del desarrollo regional en un proceso de diagnóstico conjunto de la problemática del sector agropecuario y forestal, para posteriormente involucrarse en una construcción colectiva de los criterios para la planificación del uso del suelo y el ordenamiento social de la propiedad rural en sus territorios.
En los talleres se utilizaron las metodologías de cartografía social y metaplan que son propuestas metodológicas para promover y facilitar los procesos de planeación participativa y de gestión social de las comunidades en el proceso de ordenamiento de sus territorios.
Las siguientes son algunas de las consideraciones finales extractadas en los talleres, ideas y reflexiones formuladas por los actores regionales sobre las necesidades, los retos y las oportunidades para el cambio:

a) Aspectos culturales y de conocimiento: Los actores fueron insistentes en la falta de relevo generacional y en el hecho de que los jóvenes están emigrando a la ciudad: las fincas están quedando en manos de personas de edad avanzada, reacios al cambio y con dificultades para implementar tecnologías. Precios bajos o inestables, infraestructura vial escasa y deteriorada, ausencia de estrategias mercadeo, suelos con alta susceptibilidad a la erosión y mano obra escasa.

b) El modelo educativo de las comunidades campesinas, desde la educación básica, así como la tecnológica y superior debe estar dirigidas al campo: hubo expresiones muy serias sobre la necesidad de un cambio en el modelo actual de educación básica, secundaria, tecnológica y superior. Consideran que una de las causas de que los jóvenes abandonen sus territorios rurales es el modelo de educación actual, que no promueve el arraigo a sus territorios y ni la posibilidad de generar agroempresas asociativas.

c) Investigación, ciencia, tecnología e innovación con recursos suficientes y en contexto: la investigación debe ser pertinente, contextualizada en las necesidades locales, difundidas y divulgadas en lenguaje claro, con acceso irrestricto y más abierta a toda la comunidad.

d) Asistencia técnica adaptada, pertinente y bien enfocada: La asistencia técnica escasea, los cultivos están envejecidos y hay deficiencia de información sobre manejo de plagas o enfermedades. La asistencia técnica se plantea como un acompañamiento que debe dar herramientas al campesino para que sea autónomo y no dependiente de quien asiste. Urge garantizar estabilidad al profesional agropecuario y la continuidad del proceso de asistencia, que debe superar los periodos de administración municipal. Mayor y más frecuente capacitación al campesino para mejorar la producción, incluso en control biológico y alelopatía, pero, bajo el respeto de los saberes de los campesinos y su experiencia.

e) Conservación: Existe una clara conciencia sobre la necesidad de la protección de los bosques naturales existentes en las partes altas de las cordilleras, el desarrollo de sistemas de producción sostenible en sus zonas de amortiguación, así como de la importancia de garantizar el agua de abastecimiento de los acueductos municipales. Sin embargo la conservación al interior de los sistemas de producción no es prioridad.

f) Estructura de la propiedad: los procesos de adjudicación de tierras deben ser integrales, acompañados de proyectos productivos, acceso a mercados, infraestructura, servicios etc. Asimismo, se deben establecer lineamientos respecto a la distribución de la propiedad. De otra parte, se afirmó que las variables para el cálculo del tamaño de la UAF deben replantearse y entre ellas deberían considerarse el tipo de sistema productivo a implementar.

g) La dignificación del estatus de campesino es una asignatura pendiente y los pobladores rurales demandan su posicionamiento como eje de una sociedad eminentemente rural en Colombia, que hasta ahora se expresa excluyente.

h) Se requieren instrumentos de política que incentiven y prioricen a la comercialización y mercadeo de la producción local, así como una reducción de las importaciones de productos que compiten, en época de cosechas, con los alimentos y materias primas nacionales.

i) Es indispensable la materialización de convenios comunidad - gobiernos municipales y departamentales para la ejecución de proyectos de infraestructura, especialmente proyectos viales.

j) El latifundismo, acaparamiento, extranjerización y la concentración de la propiedad es uno de los factores más importantes en la generación de conflictos multidimensionales. Para el caso de la extranjerización los participantes indican que se deben imponer límites en el área de compra o renta por parte extranjeros.

k) El incremento de la actividad ganadera es reconocido en las regiones como un factor en la expansión de la frontera agrícola, deforestación y subutilización del suelo.

l) El conflicto entre el sector agropecuario y el minero se evidenció en todos los talleres, los participantes identifican el impacto ambiental sobre los recursos hídricos y forestales y proponen que se deba replantear el nuevo código minero que incluya consulta previa y la prelación de territorios ancestrales y tradicionales.

m) Teniendo en cuenta la debilidad del sector agropecuario frente a otros sectores los participantes expresan la necesidad de un ordenamiento del territorio para la definición de zonas estratégicas agropecuarias y para ello si es necesario el gobierno nacional deberá disponer recursos para comprar las tierras necesarias para conformarlas.

ñ) Se reconoce en algunas zonas la creciente dinámica turística y su impacto sobre la zona rural y el desencadenamiento de problemáticas sociales, presión sobre el suelo y especulación de su valor, deterioro ambiental, fuerte demanda de servicios públicos etc.

Gestión territorial de usos agropecuarios en el contexto del ordenamiento territorial rural sostenible

Con este documento se busca establecer los fundamentos conceptuales del ordenamiento social de la propiedad rural en el contexto del ordenamiento territorial colombiano. Para lograr este objetivo el documento desarrolla cinco capítulos:

  1. La naturaleza de la Unidad De Planificación Rural Agropecuaria-UPRA-
  2. El contexto de la gestión del territorio para usos agropecuarios sostenibles.
  3. Política de desarrollo rural.
  4. Concepto de la gestión del territorio para usos agropecuarios sostenibles.
  5. Líneas estratégicas para el ordenamiento territorial rural sostenible.

Respecto al primer capítulo, se hace claridad sobre la razón de ser de la UPRA, la cual radica en la orientación de la política de gestión del territorio para usos agropecuarios sostenibles, a partir de dos acciones centrales: la planificación y la elaboración de lineamientos, indicadores y criterios técnicos.

El capítulo segundo trata del contexto bajo el cual la UPRA desarrolla su labor con especial énfasis, en las condiciones socioeconómicas, sociopolíticas, institucionales y socio ambientales del país. De esta forma se identifican hechos, situaciones y factores que favorecen, obstaculizan o direccionan el accionar de la UPRA.

En cuanto al capítulo de política de desarrollo rural se examinan cinco elementos con el fin de lograr una síntesis de la misma. Estos elementos son: i) los modelos de desarrollo implementados en el país; ii) el marco de referencia normativo de la política; iii) la política agraria contenida en el Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014 iv) la política del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y v) los acuerdos preliminares que en materia agraria se han firmado en el marco de las discusiones que se desarrolla en La Habana (Cuba).

En su cuarto capítulo el documento desarrolla el concepto de gestión del territorio para usos agropecuarios sostenibles y las competencias de la UPRA en su aplicación en los territorios rurales; para estos últimos se explica sus tres principales cualidades: integralidad, escalaridad, diversidad y temporalidad o historicidad.

Finalmente se propone el desarrollo de cuatro líneas estratégicas para el ordenamiento territorial rural sostenible: i) Ordenamiento social de la propiedad, ii) Uso eficiente del suelo, iii) Gobernanza de tierras, iv) Seguimiento y evaluación de políticas públicas.